viernes, 24 de mayo de 2013

La nueva reina del country

"My favorite thing in life is writing about life, specifically the parts of life concerning love. Because, as far as I'm concerned, love is absolutely everything."- esto dice una de las cantantes más influyentes a día de hoy. 

23 años, rubia, mirada angelical, voz dulce y letras de lo más románticas. Así es Taylor Swift, una joven con gran talento que se encuentra en el escalón más alto del estrellato. Es considerada la reina del country actual y, gracias a ello, esta semana ha sido galardonada con 8 premios Billboard en Las Vegas, entre los que se incluye el de mejor artista del año.



Hace ya unos cuantos años que descubrí sus canciones. He de confesar que solo con escuchar uno de sus primeros singles, "Love story", me enamoré de su música. A medida que pasaba el tiempo, ella se iba haciendo un hueco entre los artistas más famosos y sus canciones iban cogiendo fuerza entre nosotros. Las miles de historias que tenían sus letras, los miles de sentimientos en sus notas y sus tan logrados videoclips han hecho que se haya convertido en una de las más admiradas del panorama musical. Su estilo es uno de los más originales, ya que combina country y pop de la forma más increíble.

Premios Billboard 2013
¿Queréis saber más sobre ella? Su verdadero nombre es Taylor Alison Swift y nació el día 13 de diciembre en Pennsylvania, razón por la cual se explica su amor por el número de la mala suerte. Además de esos 8 premios Billboard, ha recibido más de 30 galardones a lo largo de su carrera, que comenzó en el año 2006. El inicio de su camino hacia la fama fue con tan solo catorce años, cuando empezó a escribir canciones sencillas y a cantar en concursos de karaoke y ferias en su ciudad natal. Taylor comenzó a visitar Nashville, donde a los doce años empezó a escribir canciones con algunos compositores de la zona, una actividad que consolidó cuando su familia se instaló en las afueras de la ciudad. Actuó en un concurso en «The Bluebird Café», donde llamó la atención de Scott Borchetta, el cual le ofreció un contrato discográfico con Big Machine Records


Premios Grammy 2013
Está más que claro que tenemos ante nosotros a una de las mayores promesas de la canción, una chica que no pasa desapercibida y que hace que todos nos conmovamos al oír sus acordes. Aquí os dejo con algo suyo, uno de sus últimos temas, perteneciente a su último disco Red y uno de los que más me emocionan. 

Paz Olivares. 


"Begin again"- Taylor Swift



jueves, 9 de mayo de 2013

Los 18 más felices

Todos los días vemos a miles de celebrities en revistas de moda, en programas de televisión, en anuncios de colonias, etc. Pero ¿nunca os habéis preguntado si entre vosotros podría haber alguna de ellas? Y, más que una celebrity, una chica que sea la perfecta en todos los sentidos. Hoy, día 10 de mayo celebra su cumpleaños la persona a la que más quiero en el mundo, la que más me da el rollo, una de las más pesadas que conozco, una con las que más discuto, pero con la que más me río. Hace 18 años, concretamente en el año 1995 el mundo vio nacer a una chica especial, a una chica que tenía la misión de cambiar la vida de todo el que se cruzara con ella.



Yo hoy os presento a la chica 10: Paloma Olivares, Palomita, Palo o como queráis llamarla. Ella es la inspiración para esta entrada de mi blog, ella es una de las cosas por las que puedo ser feliz cada día, la que me apoya en todo momento, tenga yo razón o no. Es mi hermana, la persona que mejor me conoce, la que conoce todas mis caras, todas mis reacciones, mis sentimientos, mis miedos, mis pensamientos. Para nosotras no hay secretos de ningún tipo, somos transparentes la una para la otra y en todo momento estamos al lado para poder seguir adelante.



Enfados, discusiones, palabras sin pensar y acciones sin meditar. Todo esto es cierto, pero todo lo que esconde cada día entre nosotras es inigualable, todas las veces al día que nos reímos sin parar, todos los pequeños ratitos que pasamos sin hacer nada, esos ratos que se resumen en permanecer en silencio mirando al techo compartiendo aburrimiento.



¿Lo que la caracteriza? Sin duda, la sonrisa que lleva siempre puesta, una sonrisa sin forzar, una sonrisa que ilumina cualquier día y a cualquier persona. Ella es la alegría personificada, ella es la felicidad en todo su esplendor. Otra de sus características es su manera de hablar y hablar sin parar, hasta el punto de que ya ni sabes lo que te estaba contando. Eso sí, escuchar y ser constante son solo dos de sus múltiples cualidades, al igual que ser generosa y optimista. Ante todo, es una de las mejores personas que te podrás encontrar, pues siempre está dispuesta a ayudar y a dar todo por los que más quiere.



Es cierto que es mi hermana pequeña, pero yo todas las veces que puedo le digo que la admiro, ya no solo por su físico, que es de envidia sanísima, sino por su forma de ser, su forma de sobrellevar las cosas, su manera de hacer que la rutina se convierta en extraordinaria y que las tardes grises de estudio se conviertan en unos minutos de locuras de hermanas.

Por ser como eres, por los años que nos quedan, por todo lo que tenemos que vivir aún, por todos los baches que hemos tenido que pasar, por todo en lo que nos tendremos que apoyar, por los grandes momentos que nos quedan por ver. Por todo esto y por muchas más cosas, Paloma, hoy y siempre puedo decir que eres alguien increíble.

Paz Olivares. 




domingo, 5 de mayo de 2013

Nunca dejas de conocerte

A menudo creemos que nos conocemos a nosotros mismos, pero muchas veces nos damos cuenta de que no somos capaces de definirnos. 

A veces pensamos que sabemos todo sobre todo, pero la mayoría de esas veces nos damos un golpe y caemos en que no tenemos ni idea de nada. Cada uno de nosotros hemos aprendido de errores que otros aún no han cometido, así que les aconsejamos para que no se estrellen. Pero hay casos en los que debemos chocarnos contra la pared para aprender, hay ocasiones en las que es mejor cometer errores para no volver a ellos nunca.

Luego tenemos a personas clave en nuestro día a día, que nos acompañan en nuestro camino y que nos dan la mano, tanto si lo necesitamos como si no. Esas personas son las que merecen la pena, esos que siempre que te giras están para ti, aquellos que te ayudan a levantarte y que, muchas veces, te advierten y te dicen el famoso "te lo dije". Esas personas a las que no necesitas llamar cuando te pasa algo, porque te conocen y lo saben. Esos que están hablando contigo y te dicen "vale, ahora me lo cuentas". 

Después existen otros casos, los casos en los que de verdad te conoces a ti mismo y sabes cuál será tu reacción ante algo. Lo malo es que nunca sabemos lo que se siente hasta que nos pasa algo. Lo malo es que, hasta que no te das el golpe, no sabes cómo afrontarlo. Lo malo es que nunca vas a poder conocerte a ti mismo del todo, porque nunca habrás tenido todas las experiencias del mundo. Lo malo es que este mundo está repleto de situaciones, y nunca habrás probado todas. 

Así que, recuerda, nunca estés seguro de nada y no des nada por supuesto. La vida te sorprende siempre que puede y más. 

Paz Olivares. 

lunes, 22 de abril de 2013

Una sonrisa a tiempo


¿Sois de los que saltáis la publicidad de YouTube? ¿Tenéis por costumbre no hacer caso a los anuncios que salen antes de que se cargue un vídeo? ¿Habéis leído esto con la típica voz del "hombre de los anuncios"? Ahora en serio, yo soy una de esas que nunca presta atención al anuncio que aparece antes de escuchar una canción en YouTube, pero ayer, por casualidad, me llamó la atención uno en especial y lo vi entero. Después, me di cuenta de que, a veces, no somos capaces de ver lo que tenemos justo delante de nuestros ojos, sino que nos "saltamos" cosas que pueden parecer insignificantes. 

Mi opinión en cuanto a esto es que, si nos detenemos en las pequeñas cosas que nos hacen sonreír, el día a día puede ser mejor. Si buscamos lo extraordinario en la rutina, al final del día nos sentiremos más a gusto con lo que hemos hecho y estaremos seguros de que ese día ha valido la pena vivirlo. Antes de irte a dormir, para un segundo y piensa en los detalles que han hecho que tu día haya sido diferente al anterior. Aunque sea domingo y mañana te toque volver a la realidad de la semana, busca un motivo para afrontar el día a día, un motivo por el que cada día puedas estar orgulloso de que perteneces a este mundo. Busca un trocito de felicidad en cada una de tus acciones. A continuación, os dejo parte del anuncio que vi y que tanto me gustó. Después de leer ese fragmento, pinchad en el enlace del vídeo y se os quedará aún mejor sabor de boca. 

"Me hubiera gustado tener un manual para enfrentarme a la vida, pero con el tiempo me he dado cuenta de que tienes que tener experiencias para aprender a vivir. Es verdad que, a veces, las cosas no salen como nos gustaría y últimamente parece como si todo se hubiera vuelto en contra. A veces siento que no puedo con todo y tengo ganas de tirar la toalla. Entonces me paro y pienso esas pequeñas cosas cotidianas que me suavizan un poquito el día."  

Movimiento positivo (pinchad en él)

Espero que os haya emocionado tanto como a mí y que este post os sirva para ver vuestra rutina de forma más positiva. Sonreid siempre que podáis. 

Paz Olivares. 


martes, 2 de abril de 2013

Riviera Maya 2013

Soy de las personas a las que les gusta usar reloj, siempre lo llevo puesto y lo miro cada vez que puedo. Pero algunas veces es necesario quitárselo, dejarlo en un cajón y no saber qué hora es durante unos días. A veces lo que necesitamos no está en un número, sino en un simple descanso de la mente y del cuerpo. Digamos que el paraíso existe y que solo algunos privilegiados lo hemos visto.  

Esta vez hemos volado a otro mundo, hemos conocido una nueva forma de vivir, y una manera distinta de evadirnos de la realidad. Un lugar en el que cualquier persona es capaz de desconectar de todo y de todos, un sitio que te atrapa y que te hace soñar. Solo tenéis que imaginar una de esas fotos que te muestran un rincón paradisíaco al que os gustaría teletransportaros en menos de una milésima de segundo. Pues ahora puedo decir que yo he estado ahí.


Subirnos al avión fue el primer paso para nuestra aventura caribeña. Es verdad que el vuelo se retrasó dos horas, pero eso solo hizo que la emoción y los nervios aumentaran aún más. De repente, la puerta de embarque estaba lista y en la pantallita ya podíamos leer: Cancún, boarding. 11 horas atravesando el Atlántico y una gran impaciencia fueron las reinas de nuestro viaje y, después de algunas revistas, algunos paseos por el pasillo del avión, algún que otro sueñecito y varias listas de reproducción del Ipod, sentimos que las ruedas ya rozaban la pista de aterrizaje. 

Al llegar, era de noche y no pudimos apreciar más que las luces del hotel, pero al día siguiente, cuando ya habíamos descansado lo suficiente, nos sumimos en una playa de arena blanca y agua color turquesa. Solo nos hicieron falta unos minutos para ponernos a tomar el sol mejicano y para bañarnos en el mismísimo Mar Caribe. A lo largo de los dos primeros días, el moreno se apoderaba de nuestra piel y las quemaduras llegaban para algunos. Fueron unos días de playa y excursiones, unos días llenos de felicidad por pasar una semana en el paraíso, y de entusiasmo por conocer una cultura diferente, la de los mayas para ser más concretos. Visitamos una de las siete maravillas del mundo: Chichén Itzá, la famosa ciudad maya en la que se adoraba a los dioses del sol y de la muerte, y en la que se vivía entre edificios cubiertos de piedras preciosas. 



Conocimos la forma de vivir de los poblados de la zona, regalamos unos cuentos y pinturas a los niños que vivían allí, y les hicimos felices por un instante. Con este simple gesto, nos dimos cuenta de todo lo que tenemos a nuestro alrededor y todo lo que no aprovechamos como deberíamos. Conocimos a las gentes de aquel lugar, cómo son, sus comidas, su música, sus fiestas, sus tradiciones, sus pensamientos, y se trata de un país lleno de muchas cosas que aprender, de una manera de ver la vida diferente a la que estamos acostumbrados nosotros. 


Esta fue una etapa de nuestro viaje, y después llegamos a la etapa final, al momento idílico. ¿Quién nos iba a decir que al parar a comer en un lugar tan apartado de la civilización nos haría encontrar una de las playas más impresionantes que jamás hemos visto? Obviamente, nadie nos lo había dicho y ninguno de nosotros se esperaba que allí íbamos a encontrar "nuestro lugar en el mundo". La playa de Tulum fue un rincón que se va a quedar grabado en nuestra memoria por mucho tiempo, no solo por las increíbles fotos, sino porque esa tarde no hubo más que sonrisas radiantes en nuestras caras, ya que el paraíso se extendía bajo nuestros pies.




El penúltimo día de nuestra estancia en la Riviera Maya fuimos a Isla Mujeres, una isla que se encuentra a 20 minutos en lancha de la ciudad de Cancún y en la que pudimos tener una gran experiencia al nadar con delfines en el mismo mar. Yo no soy muy partidaria de estas cosas de nadar con animales, porque es verdad que no me siento especialmente "conectada" con ellos. En esta ocasión me animé, y menos mal que tocar un delfín era como tocar una colchoneta, porque si no, aún seguiría lavándome las manos. Al final me gustó y todo, me pareció algo que se debe hacer al menos una vez en la vida y que es algo único. Ese mismo día, nos llevaron a una playa de lo más típica que os podáis imaginar, con las palmeras de cocos, con las hamacas de tela colgadas de los árboles, un muelle desde el que poder ver la puesta de sol, un chiringuito de madera con columpios de cuerda colgados del techo, unos cócteles impresionantes y una tranquilidad inmejorable. 




Al final del día volvíamos en la misma lancha hacia Puerto Juárez (Cancún), íbamos todos contemplando el atardecer en el horizonte y surcando las aguas cristalinas de aquel lugar mágico. Nos acordábamos de que aquello ya estaba llegando a su fin, nos dábamos cuenta de que habíamos conseguido nuestro objetivo y de que a nuestra misión al otro lado del Atlántico le quedaban pocas horas. Al día siguiente un avión nos trajo a la rutina otra vez, nos alejó de los Daikiris, nos trajo a Madrid, a la cruda realidad, aunque el recuerdo de una semana maravillosa siempre nos hará imaginarnos que hay momentos totalmente perfectos y que los hemos sabido vivir con la máxima intensidad. Y lo cierto es que un viaje no siempre es un verdadero placer si no lo haces con la gente adecuada. Este lo ha sido. 

Paz Olivares. 











jueves, 21 de marzo de 2013

Allá que vamos

Se acerca Semana Santa, y cuando digo acercarse me refiero a MAÑANA. Hace mucho tiempo que unos cuantos estábamos esperando a que llegase el día 22 de marzo. Algunos lo esperabais porque es vuestro cumpleaños (por cierto, desde aquí me gustaría felicitar a mi amiga María, que mañana cumple 22 añitos y que seguro que está emocionada), otros lo esperabais porque volvéis a vuestras casas con la familia, y otros tantos lo estamos esperando porque nos vamos a algún lugar desconocido para nuestros ojos. 

El comienzo de mis vacaciones se define en tres cositas: una maleta, un avión y un destino. Los que me seguís en Twitter (@paz21olivares) sabréis el lugar al que me dirijo, pues pesada soy un rato y, cuando me da por algo, los que me rodean pueden estar listos para soportarme durante varios días con lo mismo. 



Primero os voy a contar mi arte para preparar todo lo necesario para un viaje de una semana. Por supuesto, si seguís mi ejemplo, tendréis que dejarlo todo para el último día porque ¿para qué ser una persona que hace todo a su debido tiempo si puede estar viviendo al límite? Pues eso mismo, estamos a jueves y aún me quedan muchas cosas importantes que meter en la maleta (y, con cosas importantes, quiero decir collares, pulseras, anillos y maquillaje). Pero la cosa no termina aquí, no no. Mañana es que además tengo un examen y aquí sigo estudiando en mi cuarto, que en estos momentos parece un almacén de una tienda de ropa (ropa de verano amontonada y sandalias por todas partes). Otra cosa esencial para un viaje de este calibre es la sesión de belleza, que todavía no he hecho, obviamente. De hecho, aún sigo pensando el color de uñas que me pondré. Como veis, mi arte para preparar todo lo que se necesita para un viaje a la mismísima Riviera Maya no es más que un desastre. 



Nunca he estado en México, pero ahora no os voy a dar el rollo con cómo me espero que sea El Caribe. Solo os voy a decir que, aunque todos penséis en la envidia sana que os voy a dar mañana cuando despegue mi vuelo, estas son las únicas vacaciones de las que voy a poder disfrutar este año y que todos vosotros tenéis un verano por delante, pero algunos como yo nos volvemos a quedar en el calor achicharrante de Madrid. 

Ya os contaré a mi vuelta todos los detalles de mi magnífico viaje a la tierra de aguas cristalinas, arenas blancas y de ruinas mayas. Para más información, consultad mi cuenta de Twitter, desde la que retransmitiré mi día a día: @paz21olivares. 

Paz Olivares. 





lunes, 4 de marzo de 2013

Los 8 mandamientos

Algunos dejan huella en nuestra vida, muchos son familiares y muchos son amigos. La experiencia nos enseña cosas, pero las personas que nos han acompañado durante mucho tiempo también lo hacen. Los que más nos marcan son personas especiales que nos hacen ver que la vida es algo que pasa y que nos tenemos que dar cuenta de que no pasa así por las buenas. Alguien a mi me enseñó algo muy valioso y, aunque cuando me lo enseñó yo fuera un poco inconsciente de todo, se quedó grabado en un papel y hoy cada día lo recuerdo. Ahí va. 

1. Mantener viva la curiosidad y la memoria. ¿Curiosidad? Creo que a mi eso no me falta, precisamente. Sé curioso y observador siempre que puedas y no dejes que se te pase el mínimo detalle de nada sin preguntarte por qué. Y la memoria no podemos controlarla, porque es algo natural de nuestra mente, pero lo que deberíamos hacer es ejercitarla siempre que podamos. Al igual que la curiosidad, la memoria tendría que ser uno de los elementos de nuestra rutina diaria. Escuchar y recordar es una premisa importante. 

2. Andar erguido, con la cabeza alta y sin arrastrar los pies. Estar seguros de nosotros mismos. Yo soy la primera que no he sido lo suficiente segura de mí misma durante muchos años, pero un día vencí ese miedo a enfrentarme al mundo y lo conseguí. Puedo decir que soy segura y tengo confianza en mí. Si eres seguro, demuestras que estás a gusto contigo y que te quieres. Cuando camines, ve con confianza, sin llevar la cabeza baja y levantando los talones. Hazlo, merece la pena. 

3. Uno siempre tiene la edad que aparenta. Aquí entra la imagen que le das a los demás, las apariencias. Puede que no os parezca algo relevante, pero el aspecto refleja gran parte de nuestra personalidad y nos define más de lo que creemos. Cada uno tenemos nuestro propio estilo y nuestra forma de vestir, sin embargo, si sabemos combinar bien una buena sonrisa con ese estilo, triunfaremos. 

4. Tener fe, esperanza e ilusión. Nunca dejes de soñar. Y muchos diréis, ¿para qué, si nunca se cumple nada de lo que quiero? Pues os digo que, a veces, después de haber puesto empeño en algo, la suerte se pone de vuestra parte y los sueños se cumplen. Es cierto que no pasa muy a menudo, pero siempre tendríamos que pensar en esa mínima posibilidad sin perder la esperanza ni la ilusión. Y si una vez fracasamos, para eso tenemos fuerza de voluntad ¿no? Para levantarnos con buen pie y seguir intentándolo una y otra vez. 

5. Bromea, ríe y busca el lado bueno de las cosas. Sé positivo y optimista. Hay días en los que el mundo se te cae encima, pero siempre tenemos algo por lo que alegrarnos. Busca el lado bueno de las cosas y de cada momento. Si tienes que hacer algo que no te apetece o que no soportas, piensa que después de haberlo hecho tendrás ese "Ala, ya está hecho" por lo que ser feliz. Piensa que todo lo malo, al igual que lo bueno, se termina antes o después. Ponte metas y supéralas cada minuto. Solo tú mismo eres capaz de ver el lado maravilloso de tu vida. 

6. Aprovecha el tiempo. El tiempo es un tesoro, es muy caro y, al igual que un diamante, deberíamos conservarlo y aprovecharlo todo lo que podamos y más. Algún día te darás cuenta de que has pasado muchas cosas sin darte cuenta. Eso es lo que debes combatir: vive cada segundo como si fuera el último. En una película dijeron "Los dioses nos envidian. Nos envidian porque somos mortales, porque cada instante nuestro podría ser el último, todo es más hermoso porque hay un final"

7. Ordena tu vida. Si mantienes un orden en tu día a día, tu mente estará también ordenada. Muchos somos un desastre (y me incluyo, para qué negarlo) pero un esfuerzo por llevar un orden siempre en nuestras vidas, hará que el equilibrio reine en nosotros. Ordena tu vida y el orden te mantendrá a ti. 

8. Ama y te corresponderán. Os reiréis porque muchos diréis ¿QUÉ? Vale, lo entiendo. Pero no dejéis de querer a los que de verdad os importan, aunque no seáis correspondidos de la misma forma. Muchas veces descuidamos a personas especiales que nos hacen felices con cada palabra o con cada minuto que nos dedican de su tiempo. Así que sería mejor reflexionar sobre a quién estamos descuidando y si queremos que permanezcan en nuestro día a día. Da a los demás un poco de ti mismo y no les dejes a un lado. Algún día te lo agradecerán.


Paz Olivares (con alguna que otra colaboración, pero ese es mi secreto).